Carlos Perez-Freire, es el tutor del equipo finalista nacional SJWP España 2010: Ana Esteban y Uxía Fernández, alumnas de 14 años de 3º de ESO del Colegio Guillelme Brown de O Pereiro de Aguilar (Ourense) por su "Diseño de un sistema de climatización mediante ventanas con cámara de agua".
1. Repites viaje a Estocolmo (2008 y ahora 2010). ¿Qué tal fue la final del SJWP anterior? ¿Qué te pareció más interesante?
A parte del marco incomparable de la ciudad de Estocolmo, sus canales, sus islas... todo lo referente al premio fue entonces inolvidable. El certamen, las recepciones y ceremonias oficiales fueron impresionantes. Es imposible destacar un acto o un solo día de aquella experiencia. Todo se vive con gran intensidad y emoción. Días después, al regreso, cuando se visualizan las fotos uno se da cuenta realmente de la increíble experiencia que ha vivido.
2. Según tu experiencia, ¿qué es lo que más motiva el gusanillo investigador entre los jóvenes estudiantes: los premios y concursos, un buen laboratorio en su centro escolar, la tutoría de sus profesores...?
En el centro se ha creado una dinámica de trabajo que a los profesores del Departamento de Ciencias nos ha costado años conseguir. Tanto es así que los alumnos de Educación Primaria están deseando llegar a la E.S.O. para llevar a cabo sus trabajos de investigación y poder defenderlos en certámenes nacionales e internacionales. Los premios no son el objetivo prioritario, sino el saber defender con dignidad un trabajo bien estructurado y con la calidad suficiente. A veces, el hecho de que un jurado haya felicitado a un alumno tras su exposición oral, ha causado más emoción en él que un premio en sí. Hay que recordar que no es lo mismo que yo, su profesor habitual, felicite a un alumno por su proyecto, a que lo haga un visitante, un jurado o una organización ajena a su entorno.
3. ¿Qué recomiendas a tus estudiantes que tienen que defender un trabajo en público, y ante un jurado?
Que estén tranquilos, que muchas veces en la vida tenemos que defender nuestro trabajo ante personas desconocidas y, aunque el miedo escénico y los nervios se pueden apoderar de uno, lo importante de un trabajo de investigación de meses y meses es que vea la luz, darlo a conocer y comunicarlo. Sin esta parte nada tendría sentido. Por eso ha de defenderse con contundencia y gran seguridad, para sufragar las horas de trabajo e investigación, los fracasos y momentos de desesperación que hemos vivido durante todo el proceso.
4. ¿Hoy en día hay suficientes iniciativas que ayuden a fomentar la curiosidad investigadora entre los jóvenes? (Por ejemplo, premios, subvenciones, apoyo social...)
En Galicia no se promocionan suficientemente los trabajos de investigación porque no son obligatorios dentro del sistema educativo, se deja a la libre voluntad de los alumnos. Esto hace que sólo una pequeña minoría muestre interés en participar en certámenes, expo ciencias... Haría falta una mayor involucración de las autoridades educativas para subsanar este problema.
5. ¿Cuáles son los temas relacionados con el medioambiente qué más interesan a tus alumnos?
Las energías renovables, la reutilización y el reciclaje, el ahorro energético y los problemas medioambientales (efecto invernadero, lluvia ácida...), son temas recurrentes en los trabajos de investigación que los alumnos del colegio desarrollan año tras año.
6. ¿Qué destacas como aspecto más positivo del Stockholm Junior Water Prize?
La oportunidad de poder estar en un certamen internacional al más alto nivel. Poder compartir con gentes de todo el mundo la emoción ante un evento así. La presencia de personalidades a nivel político, cultural y científico. Sin olvidar tampoco la satisfacción de haber sido elegido nuestro trabajo como el mejor entre todos los presentados en España.
7. ¿Cómo valoras el acto de selección del finalista español que se celebra en Barcelona?
Valoro mucho la atención, el rigor y la excelente organización de todo el proceso, además del trato cordial que se brinda a los participantes. Los nervios se van perdiendo con el paso de las horas y, al final, los chicos/as acaban sintiéndose en familia. A veces, los jurados de otros certámenes se olvidan de que están tratando con adolescentes y que las malas experiencias acaban marcando a estos jóvenes. El jurado y la organización española del Water Prize, aparte de su cualificación como profesionales, hace gala de excelentes cualidades humanas.
Entrevista: Berta Ares
